El orgullo del campeón
Opinión.- Miguel Cumbraos
Se sentencia bien cuando se dice que la vida es una tómbola, o traducido que nuestra existencia da vueltas y que nunca se sabe. Quien le iba a decir a los hermanos Vallejo que de la noche a la mañana se iban a quedar fuera de un equipo creado alrededor de ellos tan sólo un par de temporadas atrás.
Sin inmiscuirse en lo ocurrido en el Nupel Team, claro queda que el actual campeón de España de asfalto es un ganador nato y un piloto adorado por la afición. Esos dos concidionantes, amén del gran apoyo de su propia gente, no le han dejado arrojar la toalla, agarrándose al clavo ardiente de llamar a la puerta de un preparador y alquilar un coche con un mínimo margen de tiempo.
Raza de campeón, orgullo de alguien herido, que afrontará un Ourense duro y largo con un S2000. Sabe el de Meira las miles de palmadas que recibirá en cada metro del recorrido, que seguro que harán volar un 207. Dificultades paliadas con ilusión, entrega y profesionalismo.
