Cuestión de equipo
Opinión.- Miguel Cumbraos
Aunque ésta sea una página sobre contenidos automovilísticos no está de más recordar el hecho deportivo por excelencia que hemos vivido estos días, más acentuado por el éxito final. No necesita el lector que se le recuerde que hablamos del Mundial de Sudáfrica y del majestuoso triunfo de España.
Numerosos han sido los aspectos positivos que han incidido en semejante logro, aunque quizás uno sobresalga por encima de todos. Mucho se ha hablado y escrito sobre ese espíritu de equipo, de trabajo conjunto, de pensar en el colectivo para el triunfo de todos, los que son más populares y los que forman parte desde el anonimato.
En eso el deporte del motor juega un rol similar. En los éxitos mundiales cosechados, es decir los dos mundiales de Carlos Sáinz y Luis Moya en ralis, y los otros dos de Fernando Alonso en F-1, quienes ocupaban el asiento y guiaban los mandos, se llevaron los merecidos honores y el reconocimiento. Pero detrás de los laureados también había una estructura global, formada por cientos de personas, capaces de los mayores esfuerzos por llevar a alguien en concreto a lo más alto. La unión, como sentencia el dicho, hace la fuerza.
Miguel Cumbraos
